Los Vengadores: Humor sin sonrojo

A menudo nos referimos el cine de baja calidad como “cine de entretenimiento”. “No está mal para pasar el rato” o “un divertimento como cualquier otro” son frases habituales para referirse a una película de forma peyorativa. Expresiones como estas crean la (falsa) sensación de que el buen cine no es concebible sin reflexión o profundidad, como si el mero hecho de entretener no fuera de por sí un objetivo difícil.

Sin embargo, piezas como Pulp Fiction, Tiburón o la trilogía westerniana Leone / Eastwood son un buen ejemplo de cine de calidad pensado para entretener. Si aceptamos, pues, que una pieza cinematográfica puede ser de alta calidad sin contener profundidad o reflexión, estaremos de acuerdo en que una película que se limite a entretener no será necesariamente una mala película; del mismo modo que decidir pasar un buen rato sin pensar demasiado no nos obliga a recurrir al cine de baja calidad (sirva de epílogo, películas que repetidas veces han sido citadas como piezas de entretenimiento – tómense como ejemplo Spider-Man, Piratas del Caribe o American Pie – no me resultan en absoluto entretenidas).

Los Vengadores, aunque está lejos de ser cine de alta calidad, resulta deliciosamente entretenida. En este caso sí podríamos hablar de “película entretenida sin más”. Pero este “sin más” poco o nada tiene que ver con su falta de profundidad o reflexión, sino que remite a su carencia de innovación, escenas deslumbrantes o lucimiento cinematográfico (recuperemos aquí, a modo de contrapunto, los primeros ejemplos citados).

Desde mí punto de vista, el mejor aspecto del último trabajo cinematográfico del director / guionista Joss Whedon es su sentido del humor. Y es que, a día de hoy, tal vez por su condición algo obsoleta, o tal vez por su ridiculez perfeccionista cada vez más desarmada ante el desmoronamiento de un sistema imperfecto, cierta tipología de géneros y personajes resultan francamente difíciles de tomar en serio. Sobra decir que el cine de superhéroes es uno de esos casos.

Por eso se agradece que Los Vengadores reconozca abiertamente este inconveniente y deje a un lado al espectador inocente, convirtiéndose así en una gamberrada que asume su condición genérica con ironía e incluso auto-parodia. Y es precisamente este humor el que salva a Los Vengadores de caer en el patetismo panfletario y en la ridiculez patriota que impregnaban títulos anteriores, consiguiendo crear incluso cierto interés hacia los personajes que la protagonizan.

Los Vengadores, como ya he dicho, no posee grandes secuencias cinematográficas ni supone un descubrimiento para el cine de acción. Pero sí posee una uniformidad elegante y sin altibajos, capaz de entretener sin sonrojos, lejos de la vergüenza ajena y de la pretensión de ser tomada como una película seria. Los Vengadores es, ante todo, una película muy divertida.

Martí Sala

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Un comentario el “Los Vengadores: Humor sin sonrojo

  1. […] [ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/05/15/los-vengadores-humor-sin-sonrojo/] […]

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