Marley: Reyes de la transparencia

Imatge

Igual que sucediera con otros deslumbrantes ejemplos del género como Rumores de guerra (The fog of War, Errol Morris, 2003) u Océanos (Océans, Jaques Perrin, Jaques Cluzaud 2009), Marley es un film que merece ser visto aunque sólo sea para recordar que el documental pertenece a un colectivo de piezas tan cinematográficas como puedan ser las de ficción. Nada de lo que sorprenderse, puesto que el documentalista que años atrás nos trajera la magnífica Touching the void (documental que merece al menos el mismo respeto que el que nos ocupa) cuenta con un personaje más que interesante, una historia profunda y sin duda el talento y criterio necesarios para asumir el reto (para nada fácil) de desarrollarla. De ello resulta una maravillosa película de dos horas y media a la que no le sobra ni un solo plano.

Uno de los aciertos más llamativos del documental de MacDonald es su agilidad. A pesar de estar contada mediante entrevistas, los hechos se suceden con naturalidad, siempre acompañados por bien escogidos inciertos de paisaje (bellos planos aéreos de montaña) y material de archivo. Además, la historia sigue una evolución lógica y natural con tal sutileza que casi podríamos hablar de efecto mariposa, siempre manteniendo el interés y nunca de forma aburrida. Como en la vida real, el tempo de los acontecimientos es tranquilo, pero cada uno conduce al siguiente sin pausa y de forma natural, y sin darnos cuenta el acervo de hechos crece y crece tentándonos a recurrir a la manida expresión “el tiempo vuela”. Una lección de narrativa detallista pero directa, sin pausa y siempre ascendente.

La película, narrada en tres actos como si de una pieza de aventuras se tratara, cuenta con una esplendida banda sonora maravillosamente explotada: las inolvidables canciones del cantante / compositor Bob Marley. Es gracias a la amplia gama de temas con que cuenta su filmografía que cada escena puede estar acompañada por la melodía indicada. Así, por una parte las canciones del joven artista adornan la aventura convirtiéndose en parte de la película, y por otra, se nos ofrece una deliciosa revisión de su obra que acaba convirtiéndose en redescubrimieno: el de la verdadera esencia Marleyana, puesto que si una cosa consigue Marley es hacernos entender el origen de la indescriptible magia de sus canciones.

Pero lo mejor de Marley es la proximidad conseguida entre público y personaje: a pesar de la evidente imposibilidad de ser entrevistado debido a su prematura muerte, Bob Marley es el protagonista indiscutible de la pieza. En realidad, el retrato de su personalidad (algo que el director no olvida en ningún momento) no adquiere forma completa asta la conclusión del documental. Cada escena invita a un repaso de su carácter, sus virtudes, sus defectos y su ideología. Y es así como, más allá del ídolo, figura icono del reagge o héroe de la paz, Bob Marley resulta un personaje emblemático pero sencillo y entrañable, humilde ante todo y nada distinto a cualquier otra persona que conozcamos y por la que sintamos algo de respeto.

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Un comentario el “Marley: Reyes de la transparencia

  1. […] Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/08/13/reyes-de-la-transparencia-3/ […]

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