Top 10 [ 2014 ] Un año inconformista

 

10 .- Guardianes de la Galaxia [ Moldeando las reglas ]

Guardianes de la galaxia

Que el buen cine de aventuras ha vuelto ya no es ninguna novedad. Tal vez sí lo sea esta curiosa forma que ha ido tomando a lo largo de los últimos años, creando una suerte de subdibisión en el terreno del blockbuster. En pocas palabras, lo que hoy en día tenemos en la cartelera son guerras entre marcas. La marca Divergente lucha con esfuerzo para destronar a la marca Los Juegos del hambre, mientras que marcas nuevas (Guerra Mundial Z) y otras recicladas (El Planeta de Los Simios) se rompen los huesos entre sí con la intención de hacerse un hueco. Como una suerte de acto postmoderno, la vieja batalla entre las marcas Star Wars y Star Treck parece resurgir, al tiempo que algunos consideran que este fenómeno todavía puede dar más de sí: dentro de poco esta misma batalla será transferida al terreno del spin of (ya se han anunciado los casos de Spiderman, Harry Potter, Star Wars o Superman).

guardianes 2

Probablemente encontremos el origen de esta situación a principios de milenio, cuando los estrenos de El Señor de los Anillos (ah! Peter Jackson haciendo buen cine, que tiempos…) y Harry Potter causaron un cambio de chip en las expectativas del espectador. En aquel entonces todavía era normal hacer la pregunta: “pero, ¿será una sola película o habrá una para cada libro?” Hasta que de repente, esta inquietud generada por un final inconcluso y la sensación de estado de espera (que se prolongaría el tiempo que tardase en aparecer el siguiente título) se convirtió en una condición casi indispensable para cualquier estreno dirigido al gran público. No tardaron en aparecer los casos de Las crónicas de Narnia, los fracasos de Eragon y La brújula dorada, el más tardío Crepúsculo y las improvisadas continuaciones de películas autoconclusivas, casos de Piratas del Caribe, Paranormal Activity o Saw.

guardianes

El resultado de todo ello fue el nacimiento de una subdivisión del “género” blockbuster. Este perdió su condición de cita cinematográfica dirigida a todo el mundo para convertirse en un subproducto perteneciente a una saga determinada con unos fans determinados. Cada franquicia era reservada a un sector concreto. Y como era de esperar, los superhéroes no tardaron en decir la suya: en medio de este campo de batalla, Marvel encontró la forma de servirse del fenómeno para dotar de potencial a sus productos. La compañía empezó a crear su propio universo cinematográfico ofreciendo una serie de estrenos que, siguiendo las reglas del juego, prometían continuación, sólo que protagonizadas por personajes distintos. De esta forma existía la opción de ofrecer en cada título una nueva aventura, al mismo tiempo que esta serviría para avivar y enriquecer el potencial de futuras secuelas.

Guardians-of-the-Galaxy-02

De este modo, el selecto grupo de fans del género superheroico ya no acudía únicamente a la cita de su personaje favorito, sino que asistía a todos los estrenos que salieran de los estudios Marvel. Y el hecho de haber conseguido esta unanimidad entre tantísimos fans (cuatro de cada cinco personas siente simpatía al menos por un personaje de Marvel) ofreció a la compañía la oportunidad de ir incluso más allá: producir películas ya no pensadas para el consumo exclusivo de los seguidores (vamos, los “frikis”) sino para el gran público. Y de pronto (especialmente después de la aparición de Joss Whedon) Marvel se convirtió en una productora cuyos trabajos contaban siempre con unos mínimos y sus estrenos adquirieron el carácter de cita obligada, algo semejante a lo que durante años sucedió con Pixar. Guardianes de la Galaxia, por ser una película que se atreve a dejar a un lado todo el universo forjado por Marvel e inventar el suyo propio, y por recuperar la magia del cine de aventuras espaciales de antaño, ha constituido la consagración de esta productora en tanto que Casa de las Ideas Cinematográficas.

9 .- El viento se levanta [ El rechazo de las reglas ]

el viento se levanta

Hablando de productoras que desafían el sistema, ahí tenemos el caso de los Estudios Ghibli. Una compañía cinematográfica que apuesta por el pincel en un momento en que el ordenador ha monopolizado la práctica totalidad de la animación. Un director que se despide con un trabajo que rompe las convenciones que normalmente conforman su estilo. Y una película que, aún siendo de dibujos animados, relata un caso muy real, sin servirse de fantasía ni concesiones que hagan más pasajera la historia. Si Guardianes de la Galaxia combatía el sistema aceptando las reglas para moldearlas a su gusto, Hayao Miyazaky se hace a un lado para ejercer su estilo, como el ciudadano que se aparta de la sociedad para vivir tranquilamente en la montaña. Como una suerte de manifestación pacifista, o la humilde presentación de un camino alternativo. Se trata, en definitiva, de El viento se levanta, canto de cisne de uno de los grandes. Una lección de narrativa y una muestra más del bello arte que es el dibujo a mano. Una despedida por la puerta grande en esta poética declaración de amor a la animación, y sobretodo, al cine. El último coletazo de un director que siempre se mostró disconforme con las convenciones.

8 .- Relatos salvajes [ Atentar contra las reglas ]

relatos

Mientras Guardianes de la Galaxia aceptaba las reglas del sistema para luego conducirlo hacia el terreno deseado y El viento se Levanta contemplaba el espectáculo apartado de la metrópolis, Relatos Salvajes optó por un acto mucho más directo, que casi podríamos calificar de escándalo público. Damián Szifrón, que no cuenta con tanta paz interior como James Gunn o Hayao Miyazaky, construyó un producto cuya condición antisistema es palpable desde su esqueleto hasta el acabado final. Respecto a lo primero, se trata de una película abalada por la productora El Deseo, propiedad del niño mimado del cine español Pedro Almodóvar y su hermano Agustín. En todo caso, una productora independiente dotada de una moral poco convencional y que en ocasiones (pocas) socorre proyectos de alto potencial.

relatos-selvagens1

Además, hablamos de una película de relatos autoconclusivos y argumentalmente no relacionados. Nada de historias cruzadas, puntos de vista variados o personajes de un mismo universo. Se trata pura y llanamente de una película formada por seis historias independientes. Un punto de partida muy valiente y hoy en día nada frecuente. Pero es en el acabado final donde encontramos el aspecto antisistema más evidente de la película. Así como en los casos de Guardianes de la Galaxia y El viento se levanta hablábamos de películas cuyo valor inconformista se daba por elementos ajenos al arco argumental, en Relatos Salvajes encontramos una película cuyo argumento ataca directamente al corazón del sistema.

Ya no se trata (solamente) de una película que combata el sistema presentando un formato que difiere del convencional, o que se aleje de los estilos preestablecidos y desafíe las reglas del contexto actual. Se trata de un ataque mucho más directo, pues estamos ante un producto que carga en voz alta contra todo lo mencionado, sin tapujos, manifestando una clara voluntad de cambio. De ahí que los personajes que protagonizan Relatos Salvajes sean personas corrientes, que sencillamente están hasta las narices de todo. Personajes de los que Szifrón se sirve, aprovechando que se encuentra en el terreno de la ficción, para realizar toda una serie de actos vandálicos, abrir en canal las convenciones preestablecidas y llevar al límite hasta convertirla en caricatura la ridiculez que impera en la sociedad de hoy en día.

7.- Magical Girl [ El porque de las reglas ]

magical girl...

Cargar contra el sistema y la estupidez humana en clave cómica es una cosa. Otra muy distinta es dirigir la mirada hacia la parte más oscura de la psique humana, sin usar de escudo la sociedad en tanto que madre de todos los males. De hecho, es probable que la película de Carlos Bermut nos haga tener ciertas dudas sobre si la sociedad es en realidad responsable o resultado del egoísmo humano. Sea como fuere, los personajes de Magical Girl tienen suficiente con ellos mismos para ponernos los pelos de punta. Se trata de una película profunda y filosófica, que nos habla del amor, del egoísmo, de la ética y de la incomprensible complejidad de la mente. Así como el trabajo de Damián Szifrón consistía en una gamberrada que atentaba físicamente contra aspectos tangibles, la película de Carlos Bermut cuenta con una violencia mucho más bestial por el hecho de ser casi imperceptible.

magical girl

Pues hablamos de esta violencia que da vueltas por nuestro subconsciente, a la espera de ser despertada por algún estímulo externo (como les pasa a los personajes que protagonizan la película). Nuevamente estamos ante un trabajo abalado por una productora independiente (Aquí y allí films) y también (curiosamente) respaldada por Pedro Almodóvar, quien la definió como “la gran revelación del cine español en lo que va de siglo”. Bueno, más allá de lo que opine dicho sujeto, desde mi punto de vista no cabe duda de que la película de Bermut se alza como la vencedora en el campo de juego español, por ser la más perversa, completa y compleja. Por darnos, a fin de cuentas, esta mirada autocrítica que tantos años hace que España (no solo su cine) necesita, en una suerte de radiografía psicológica digna de un diagnóstico de Hanibal Lécter. Una de las propuestas cinematográficas más interesantes del año.

6.- Omar [ Lo que hay detrás de las reglas ]

omar

No obstante, todas las películas mencionadas forman parte de una pequeña élite cinematográfica. Una élite en la que tienen cabida ciertos actos reivindicativos, como proponer reformas para el sistema (Guardianes de la Galaxia), exiliarse (El viento se levanta), atentar contra dicho sistema (Relatos Salvajes) o proponer un ejercicio introspectivo hacia la psique humana (Magical Girl). Actos reivindicativos que sin embargo se hacen desde una premisa ficticia, es decir, buscando la evasión intelectual del espectador (aun pudiendo ser propuestas muy profundas). Pues en realidad hablamos de películas hechas por aquellos que, más cómodamente o menos, disfrutan de un estado del bienestar. Todo ello puede resumirse en un hecho: las películas mencionadas proceden de este colectivo llamado Países del Norte.

Omar...

La cosa cambia cuando nos adentramos a los Países del Sur, es decir, aquellos países cuya pobreza permite a los del norte disfrutar del estado del bienestar. De hecho, en el caso de Omar encontramos la viva imagen de la subordinación a la que están sometidos los primeros por parte de los segundos. Por eso se trata de una película cruda, realista, sin adornos y prácticamente carente de humor. Ya no estamos ante un pasatiempo provisto de un mensaje intelectual, ni de una crítica satírica dirigida a un sistema corrupto. Estamos ante una realidad escalofriante, plasmada de forma seria y sin concesiones. Ahora hemos levantado la alfombra para descubrir el suelo que sostiene nuestra existencia. O dicho de otro modo, lo que ahora contemplamos son los cimientos del sistema corrupto anteriormente mencionado.

Pero el cuarto trabajo de Hany Habu-Assad no es tan solo un excelente retrato de una realidad alarmante. Es, ante todo, una excelente película. En primer lugar por la sorprendente fluidez con que cuenta a pesar de su carácter dramático. Por otra, porque a Omar no le sobra un solo gramo de dramatización. Es decir, los hechos se dan de forma creíble y sin grandilocuencia, pesadumbre ni efectismo. En este aspecto, la ausencia de música ayuda notablemente a que el contexto en donde se dan los hechos vaya dibujándose de forma natural. Como si Habu-Assad se hubiese propuesto despojar de ingredientes innecesarios su película, para lograr algo así como un producto en donde los elementos decorativos que distorsionan la realidad son inexistentes. A fin de cuentas, ya no estamos en los Países del Norte.

5 .- El pasado [ La dudosa eficacia de las reglas ]

el pasado

No menos desalentadora resulta la experiencia invertida, es decir, cuando los habitantes de los países del sur deciden hacernos una visita. Ahí tenemos el ejemplo de El pasado, una película que muy bien podría definirse como “cuando uno se deja contaminar por el veneno occidental”. Como si contempláramos una serie de personajes que de pronto se ve obligada a respirar un aire para el que sus pulmones no están preparados. Pues en realidad lo que hace Asghar Farhadi es usar a la familia iraní que protagoniza la película como una suerte de cucharón destinado a remover todos los elementos de la sociedad occidental, haciendo que aflore toda su podredumbre. Y allí es donde encontramos la cara oculta de occidente, normalmente camuflada mediante parches y adornos, muy parecidos a los que (no) se echan de menos en la película Omar.

El pasado

De algún modo, pues, la película de Farhadi viene a recordarnos que este maltrato que ejercemos a los países del sur no queda enterrado. Pues detrás del (ficticio) estado de bienestar en el que vivimos se esconde un malestar mucho más profundo, fuertemente arraigado a una base social muy mal construida. Esta vez no denunciamos el aspecto corrupto de un sistema, o al menos no como lo hacía la película Relatos Salvajes. Pues ya no hablamos de su incompetencia, carencia de recursos, de su frivolidad o de sus intereses delictivos. Hablamos de cómo todo aquello que sirve de soporte para dicho sistema (la sociedad tal y como la conocemos) deja aflorar su olor a podrido, convirtiéndose en el aire que respiran a diario las familias occidentales y traduciéndose en problemas y malentendidos convivenciales.

4.- Her [ El futuro que nos ofrecen estas reglas ]

her (1)

Y entonces llega la inevitable pregunta: ¿hacia qué futuro nos dirigimos? Hacia uno no muy prometedor si debemos creer a Spike Jonze. Her, su última película, nos habla de un futuro en el que los conflictos expuestos en El pasado han quedad olvidados… por el simple hecho de que la comunicación verbal casi ha dejado de existir. Todos los bienes tangibles están al alcance de la mano, mientras que el apartado emocional ha quedado soterrado por la estética de aquello que nos rodea. Como si ahora existiera un brutal desequilibrio entre el apartado emocional y el material (en una balanza en donde el segundo soporta todo el peso).

Estamos ante una película que puede entenderse como la evolución natural que seguirá la sociedad si las aptitudes mostradas en El pasado no cambian. Una evolución que pasa por el estilo de vida de las personas, por el tipo de relaciones que tienen entre sí y especialmente por la forma de gestionar estos impulso hormonales que llamamos amor. Y lo que encontramos es un conjunto de personas que viven encerradas, algunas físicamente en sus casas, otras mentalmente en un monitor, la mayoría las dos cosas… Pues esta tendencia materialista del estilo occidental nos ha llevado a resolver que la forma más económica de prosperar es eliminar la comunicación.

Her

Aún así, Spike Jonze no pierde la esperanza. Pues una de las mayores virtudes de la película es su gran capacidad por transmitir aquella sensación agridulce, que nos entristece pero al mismo tiempo nos invita a creer que podemos formar parte de la solución. Pues si Her deja algo claro es que el apartado emocional no puede desaparecer tan fácilmente, como tampoco el amor puede ser destruido así como así. Incluso en un futuro distópico como este, aun existe la posibilidad de reconstruir nuestro mundo, empezando por recuperar el contacto humano y reivindicar el valor de las relaciones (especialmente las de amistad).

3 .- Mommy [ Las reglas de la educación ]

Szene aus dem Film "Mommy" von Xavier Dolan

Esta misma teoría sirve de premisa para la película de Xavier Dolan, Mommy. En ella, el joven prodigio canadiense nos presenta una enfermiza relación entre madre e hijo, ambientada en un futuro en el que uno puede ingresar a sus hijos en un centro educativo en caso de no sentirse capacitados para ser padre / madre. Esta escalofriante y conmovedora historia de amor nos habla de la brutal necesidad de afecto que tienen las personas. El mensaje es claro: por más leyes o ayudas alternativas que se nos ofrezcan, el cariño es una necesidad insustituible. De ahí que el director nos presente a dos personajes tan radicalmente incompatibles: este contraste sirve precisamente para reforzar la teoría; pues a pesar de su incapacidad por convivir pacíficamente, el uno necesita el afecto del otro. Cómo una película protagonizada por personajes tan detestables logra transmitir tantas emociones es un misterio que el director se guarda de rebelar.

Pero Mommy también nos habla de muchas otras cosas, como por ejemplo, de la educación. Y lo hace con la mayor dureza imaginable. Para Dolan, el afecto, precisamente por ser una necesidad inextirpable, fácilmente puede convertirse en un obstáculo ante la dura tarea que es educar. Un obstáculo que en el peor de los casos conduce a la sobreprotección, dando a lugar un ser vivo carente de autocontrol y autodeterminación. En Her encontrábamos a una sociedad contaminada, que había perdido la capacidad de transmitir sus emociones sin hacerlo de forma malsana. En Mommy podemos ver cómo esta situación repercute en la educación, dando como resultado que los hijos de dicha sociedad son seres vivos que se asemejan más a bestias salvaje que a personas. Pero incluso entonces, nos dice Dolan, la respuesta sigue estando en las relaciones, y especialmente en el amor. Como si todo tipo de corrupción naciera, de un modo u otro, de la falta de afecto.

2 .- Dos días, una noche [ Plantar cara a las reglas ]

dosdias

… y finamente alguien se atreve a plantear soluciones. Tal vez no soluciones a nivel global, pero sí a nivel personal (no debemos olvidar que la revolución empieza en uno mismo). Para exponer su tesis, Jean-Pierre y Luc Dardene (como siempre desde Bélgica, y evidentemente situados en el presente) escogen como protagonista una de las víctimas de la ya archiconocida crisis financiera. Y lejos de proponer fórmulas milagrosas, nos inyectan una oportuna dosis de optimismo mediante una profunda reflexión que abarca temas tan universales como la amistad, la depresión, el matrimonio, el trabajo y la crisis. Con ello consiguen una espléndida película cuya mayor virtud es una perfecta combinación entre inconformismo y optimismo.

Porqué Dos días y una noche es, sin duda alguna, una película reivindicativa. Lo que pasa es que a parte de la evidente (y necesaria) denuncia que realiza, también hace un llamamiento a la solidaridad, al compañerismo, a la amistad y sobre todo a la lucha individual; no tanto en calidad de militante como en favor del crecimiento personal (dos cosas que, por otra parte, bien pueden ir de la mano). Por eso me parece acertado decir que la nueva película de los veteranos directores belgas es ante todo una película muy humana. Tanto por su mensaje solidario como por su capacidad para plasmar los aspectos más perversos de las personas pero también su cara más solidaria (o lo que es lo mismo, lo mejor y lo peor de la gente).

Dos días, una noche

En todo caso, estamos ante una película contada con absoluta neutralidad, dirigida mediante imperceptibles (aunque bellísimos) planos secuencia, protagonizada por espléndidos actores y construida (argumentalmente hablando) mediante diversas (y profundísimas) disecciones de personajes, todas ellas convenientemente organizadas. Es decir, se trata de una película excelente a nivel formal, interpretativo y argumental; y por si fuera poco, dotada de una tesis claramente progresista. Vamos, un trabajo al que no se le puede pedir más. En resumen, estamos ante una película que finalmente ha dado con la fórmula perfecta para manifestar el descontento social sin renunciar al placer de vivir.

1 .- Boyhood [ Hacer uno mismo sus propias reglas ]

boyhood (1)

Desde norteAmérica, Marvel despliega sus superpoderes para proporcionar entretenimiento a todos los públicos, sin discriminación. En Japón descubrimos la sabiduría oriental, partidaria de una separación pacifista. Desde surAmérica, Damián Szifrón escoge la comedia como vehículo para atentar contra el sistema, mientras que sus vecinos españoles plantean un ejercicio de introspección personal. Desde palestina se nos cuenta que el mal estado de las cosas tiene una explicación mucho más tangible, al tiempo que Francia da soporte a esta teoría ofreciendo una muestra de las consecuencias indirectas que tiene esta máquina de generar pobreza que es occidente. De vuelta a Estados Unidos, ahora en un terreno independiente, echamos un vistazo al futuro que nos espera, que al parecer carecerá de manifestaciones de amor; algo que según Canadá derivará en una educación destructiva. Son los belgas los que nos plantean una solución: el crecimiento personal es una medicina capaz de curar casi todos los males.

boyhood 1

Boyhood nos ofrece una aventura emotiva y emocionante destinada a todos los públicos, algo en cierto modo parecido a lo que se propone Guardianes de la Galaxia. Además y siguiendo el consejo de El viento se levanta, esta producción ha sido llevada a cabo en terreno independiente, es decir, ajena al sistema. Si Relatos Salvajes hacía una apuesta arriesgada en cuanto al formato por tratarse de una película formada por 6 historias independientes, Boyhood presenta un formato claramente rompedor por tratarse de una película rodada durante 12 años. Por otra parte, también se trata de una película que rompe convenciones, pues lejos de apelar a la familia feliz, nos presenta a una madre soltera que únicamente con la fuerza de la experiencia aprende a ejercer como tal; al tiempo que el padre, ausente pero igualmente persona, hace lo propio con su vida. Un mensaje tan rompedor como que las buenas personas no nacen, sino que se construyen. Un proceso que los personajes, advertidos por Magical Girl, realizan mediante un proceso introspectivo.

boyhood...

Este proceso puede traducirse como una especie de aprendizaje que está al abasto de todo el mundo, países del sur incluidos (faltaría más). Reflexión que Linkleter lleva a cabo mediante la presentación de un personaje suramericano al que la protagonista anima a superarse, dando así una pequeña muestra del maltrato que dichos países reciben por parte de los del norte (como se nos explica en Omar): se trata de un trabajador de obras, uno de los pocos oficios que los occidentales “reservan” a los inmigrantes. Respecto a las relaciones malsanas de las que se nos habló en El pasado, consecuencia (como dijimos) de un sistema en plena putrefacción, Boyhood plantea una eficaz medicina: cortar por lo sano; pero sin rencores, culpabilidad y siempre evitando la suculenta tentación de hurgar en la herida. Solo haciéndolo de este modo y preservando el amor y la amistad lograremos evitar que las emociones caigan en el olvido como en Her. Pues en realidad, nos dice Linklater, el futuro depende de nosotros.

boyhood 2

… o al menos así es en última instancia. Y con ello volvemos a la importancia de la educación, no tanto en términos disciplinarios (que hasta cierto punto también) como concernientes al respeto y al amor. Recordemos que los dos protagonistas de la película siempre contaron con el soporte y el amor incondicional de su madre, ejercido de forma natural y nada mal sana. Pues el personaje de Patricia Arquete, que probablemente visionó Mommy en su tiempo libre, cuenta con una virtud que compensa su inexperiencia: la capacidad de no confundir el amor maternal con el consentimiento. Es gracias a ello que, llegados a la adolescencia, sus hijos tienen la capacidad de luchar por sus proyectos, aprendiendo a creer en ellos mismos como hiciera Marion Cotillard en Dos días, una noche. De modo que, por ser probablemente la película más completa que las salas de cine hayan exhibido este año, Boyhood se levanta como el mayor descubrimiento cinematográfico del 2014.

Anuncios

Introducción al Top 10 [ 2014 ] …

Grand Hotel Budapest

El cine del este último año, 2014, se ha caracterizado sobre todo por su particular rechazo a lo convencional. Por una parte, nos ha traído un buen número de productos cuya situación genérica es difícil de definir, al mismo tiempo que la mayor parte de los productos de calidad corresponden a un tipo de cine poco afín a las tendencias masivas. Pensemos en el caso americano. Películas como Grand Hotel Budapest, Frances Ha, Seguridad no Garantizada o Las Vidas de Grace han sido algunas de las que se han alzado como las grandes sorpresas del año; todas muy personales y ninguna de ellas afín a las reglas de género alguno. Siguiendo aún en el terreno independiente, tenemos todavía los casos de delicias como El amor es extraño, El sueño de Ellis, La entrega o la vencedora del Festival de Cinema Fantàstic de Sitges 2014, Orígenes. Nuevamente, películas con una personalidad muy particular, pertenecientes a un estilo muy alejado del sello “familiar”.

las vidas de grace

Otra característica del cine e este último año, siguiendo en terreno americano pero centrándonos ahora en un terreno más comercial, ha sido el frecuente desencanto que ha despertado hacia proyectos ansiadamente esperados para luego sorprender (sin apenas dar respiro) con películas relativamente poco esperadas. Pensemos en cuan rápido quedamos anonadados ante Philomena tras sufrir la decepción de Monuments Men, o lo rápidamente que La gran estafa Americana tapó la descafeinada Mandela: del mito al hombre. Recordemos también cómo al mismo tiempo que películas como Interstellar, Noe o Perdida (siendo estas últimas, a pesar de todo, un buen ejemplo de cine de calidad) recibían una aceptación algo más fría de lo que cabía esperar, títulos como Robocop, El origen del Planeta de los Símios o El hombre más buscado se alzaban como algunas de las revelaciones más imprevisibles de la temporada.

x-men-days-of-future-past_small-620x350

En el terreno de los géneros, casi no hace falta decir que los superhéroes han logrado mantener su posición como protagonistas principales de la función. Este hecho se ha traducido en que el blokbuster de hoy ha dejado de ser el clásico estreno al que acude todo tipo de público para convertirse en un producto que busca el éxito en un sector muy determinado (es decir, el freak). En todo caso, gracias a este hecho hemos podido disfrutar de piezas tan frenéticas como Capitán América: El soldado del invierno, o tan agridulces como Spiderman 2: El poder del electro; y también de algunas tan perfectamente redondas como X-men: Días del futuro pasado. Tan prolífico se ha mostrado este género en el año presente que incluso se ha permitido hacer su propia incursión en el terreno animado, con la muy simpática (si bien no perfecta) Big Hero 6. Cabe decir también que además este año hemos sido sorprendidos por una inesperadamente acertada incursión en el terreno terrorífico, de la mano de la muy inquietante Líbranos del mal.

En el terreno autoral, ha habido espacio para la redención, la confirmación y también un pequeño hueco para el clásico autor que sigue en su linea. En el primer apartado encontramos los casos de Martin Scorsese con El lobo de Wall Street, y también, al menos desde mi punto de vista, a Tim Burton con Big Eyes. En el segundo apartado encontramos el caso de Alexander Payne con su espléndida Nebraska, y en el tercero al incansable Woody Allen con la muy entretenida Magia a la luz de la luna. Cabe reivindicar además el inesperado debut de Stuart Blumberg, guionista de películas como Los chicos están bien o Más que amigos, que nos ha obsequiado con la entrañable Amor sin control, esta vez en calidad de director.

el lobo de wall street

Ahí lo tenemos, pues. Un año en el que los mejores trabajos han sido reservados para un sector que casi podríamos calificar de elitista, las expectativas han sido correspondidas por estrenos poco esperados y el género predominante ha reescrito los valores del blockbuster. Pero no corramos tanto. Todo lo mencionado se refiere exclusivamente al cine norteamericano. Bien, pues. Antes de dictaminar sentencias, hagamos un pequeño recorrido por el resto de continentes, empezando por el obligado descenso hacia Sudamérica.

En este territorio caben destacar sobre todo cuatro títulos, uno de los cuales me reservo de mencionar para el Top 10 de 2014. Por lo que respecta a los otros tres, el primero nos llega de Venezuela y se alzó en 2013 como vencedor del Festival de Cine de San Sebastián. Estoy hablando de Pelo Malo, excelente reflexión sobre los lazos familiares dispuesta a desmentir el mito del amor materno incondicional. Por otra parte, los que acudieron a la cita del Festival de Cinema Fantàstic de Sitges 2014 pudieron disfrutar de El Ardor, elegante reivindicación de los códigos del western clásico producida y protagonizada por Gael García Bernal; de procedencia argentina. Por último tenemos Luna en Brasil, entrañable retrato de la historia de amor entre la poetisa Elisabeth Bishop y la arquitecta Lota de Marcedo Soares.

pelo malo

Como en todos los años, la cosecha europea ha sido abundante. Lo inesperado ha sido que España completara el ciclo habiendo dado a luz a tantos productos tan estimulantes, hasta el punto de que cada una de las cinco competidoras para los Goya 2015 constituye cuando menos un trabajo muy competente. Premios aparte, está el caso de Carmina y Amén, excelente continuación de Carmina o revienta en donde Paco León ha sorprendido por su capacidad de retratar a personajes tan complejos, así como también por su inesperado dominio del humor negro. Otra sorpresa ha sido 10.000 km, interesante reflexión sobre las relaciones de pareja que destaca por su sorprendente puesta en escena (hablamos, claro está, del tan comentado plano secuencia inicial y de la construcción de la historia mediante breves capturas de conversaciones vía web-cam).

Siguiendo en el terreno del autor independiente, cabe reivindicar esta suerte de renacimiento que ha vivido Jaime Rosales con la muy decente Hermosa Juventud, duro retrato del mundo de la adolescencia. Si bien es cierto que el director valenciano no ha logrado la brillantez de sus dos primeros trabajos (a saber, Las horas del día y La Soledad), sí ha conseguido el necesario saneamiento que su estilo estaba pidiendo a gritos, ahora más sincero y menos pretencioso. Dentro de un apartado ya más comercial, han destacado sobre todo dos películas, vencedoras en el hito de conseguir la mezcla adecuada entre entretenimiento y denuncia. Casi huelga decir que me refiero a El niño y La Isla mínima, trabajos (si bien no perfectos) que han sido capaces de ganarse el respeto de público y crítica, ofreciendo una interesante renovación en el terreno del thriller.

carmina y amén

También ha sido un buen año para los ingleses, quienes nos han sorprendido, por ejemplo, con las muy particulares revisiones genéricas que son Sólo los amantes sobreviven y Locke; la primera en el terreno vampírico y la segunda en el campo del thriller. Tenemos también la ya citada Philomena (una de aquellas producciones tan difíciles de catalogar a un único territorio), película que cuando menos ha valido el tan esperado resurgimiento del talentoso director Stephen Frears. Mención aparte merece la espléndida Mr. Turner, exquisita película de época (hermosa fotografía, hipnótico tempo pausado y brillantes interpretaciones) que retrata los últimos años de vida del pintor y que supone la consagración del excelente (a día de hoy ya podemos decirlo) autor inglés Mike Leigh.

mr turner

No tan abundante ha sido al producción de los vecinos irlandeses, si bien sí nos han traído al menos dos títulos considerablemente entretenidos, cada uno defendiendo su propio género. Empezando por el primero, es curioso que las dos producciones más significativas que nos han llegado en los últimos años dentro del género vampírico procedan de territorios tan cercanos, siendo la primera la ya citada Sólo los amantes sobreviven (inglesa) y la segunda la irlandesa Byzantium. Esta última constituye la segunda incursión de Neil Jordan en el género, de la que ha resultado una pieza que se sirve de la clásica fórmula de combinar historia de amor con relato terrorífico. Tenemos también el caso de la comedia romántica Amor en su punto, una película ligera y sin pretensiones que logra sin problemas su propósito: divertirnos durante su escasa hora y media de duración.

Otra sorpresa del año 2014 ha sido el reducido número de títulos significativos que nos ha ofrecido el cine francés. Lejos de las rompedoras propuestas que poblaron la cartelera francesa durante los últimos dos años (La vida de Addelle, El nombre, De óxido y hueso, En la habitación, Holly Motors) este año hemos tenido que conformarnos con un par de títulos importantes y constantes intentos de hacernos reír con resultados más bien mediocres. Entre lo más significativo tenemos La sal de la tierra, interesante documental sobre el fotógrafo Sebastiâo Delgado a cargo del director alemán Wim Wenders, y Joven y bonita, curioso acercamiento al mundo de la prostitución de la mano de François Ozon. Un descubrimiento interesante ha sido el de Cédric Jiménez con su segunda película, La French, dinámico adentramiento al mundo del narcotráfico.

Alemania e Italia también han tenido algo que decir, la primera de ellas con dos interesantísimos ejercicios autorales, siendo Oh boy! probablemente el más llamativo. Se trata de un excelente retrato de la sociedad alemana contemporánea que tiene como eje argumental las bajas expectativas que predominan en el sector juvenil. El otro lleva por título Dos vidas, cuenta con la participación de la veterana Liv Ulman y nos obliga a recordar, empleando el género del thriller para ello, cuan necesaria es todavía hoy la memoria histórica. Respecto a Italia, el país que recientemente nos sorprendió con la maravillosa La gran belleza sigue dinamitando convenciones, esta vez con la muy divertida (y ágil) sátira política Viva la libertá; protagonizada nuevamente por el grandísimo actor (ya podemos decirlo) que es Toni Servillo.

oh_boy

Lamentablemente, las películas ajenas a la producción europea y norteamericana todavía escasean en nuestra cartelera. Por eso es tan necesario reivindicar la grandiosidad de obras como Winter Sleep, película turca que se levantó como ganadora en el pasado Festival de Cannes y que merece ser recordada como una de las mejores películas del año; o Fish and Cat, excelente slasher iraní que roza la obra maestra, rodado en un único plano secuencia (y con ello me refiero a un AUTÉNTICO plano secuencia) del que solo pudimos disfrutar algunos de los que asistimos al Festival de Cinema Fantàstic de Sitges 2014. Cabe destacar, además, dos entretenidas producciones surcoreanas, a saber, New World y Snowpiercer, perfectos ejemplos de aquellas pequeñas joyas que alegran nuestro paladar cinéfilo cuando la cartelera parece vacía.

winter sleep

Por último, remarcar una serie de películas que se han encargado de dar clausura al año 2014, este pequeño colectivo de “sorpresas de última hora” mayoritariamente llegadas a España el 2015 pero estrenadas en sus respectivos países durante el año anterior. Son los casos de las americanas Whiplash, Birdman y Corazones de acero, tres películas redondas y competentes que pronostican un buen comienzo de año. Caso semejante es el de Leviathán, deliciosa producción rusa tan interesada en retratar personajes complejos cómo en denunciar una situación política altamente alarmante. Por último tenemos a la española Los Fenómenos, último coletazo de este colectivo de películas españolas de alta calidad que por fortuna ha predominado en la cartelera cinéfila española de este prolífico (y muy particular) año que ha sido 2014.

TOP 10 de 2012

El cine y sus 10 mandamientos

10 .- Los Vengadores (Joss Whedon) – El difícil logro que es hacer bien lo sencillo

Empecemos por lo básico. La marca más notable de la ausencia de cine comercial de calidad en los últimos años no es otra que la desaparición del buen entretenimiento gratuito. Así como en su momento disfrutamos de las aventuras de Indiana Jones, Star Wars o Regreso al Futuro, han transcurrido décadas enteras sin la aparición de nuevos personajes que nos sorprendieran con aventuras no vistas hasta la fecha (lo siento, no puedo contar al capitán Jack Sparrow).

Es cierto que en el año 2009 fuimos sorprendidos por la reaparición de James Cameron, pero debo reconocer que si bien Avatar representó un indiscutible avance tecnológico para el cine, en realidad no supuso ninguna reinvención genérica. Además, la experiencia no consistió en descubrir un producto cuyos nuevos e interesantes rasgos nos hicieran disfrutar de casi tres horas de acción, sino más bien en encontrar una cinta cuya gran capacidad para entretener y dejar sin parpadeo al público nos hacia olvidar sus rasgos tópicos y repetitivos (no se me mal interprete, me encanta esta pieza).

Sí, también es cierto, hemos presenciado la aparición de nuevos personajes genéricos realmente exitosas, como por ejemplo la de Jason Bourne o el regreso de Batman. Pero ello parece más una magnificación puntual de un estilo de cine destinado a un público determinado que la llegada de una nueva pieza de acción para todos los públicos. Si no me creen, prueben a mostrar cualquiera de los dos personajes a un niño. Y si aun no les sirve, comparen la coincidencia de criterios de estas últimas con la de las tres mencionadas en el primer párrafo.

De modo que la llegada de Los Vengadores es sin duda el resultado de un largo recorrido a través de caminos abiertos por piezas dirigidas a un público más reducido (las recientemente mencionadas y muchas otras, como por ejemplo Iron Man, Casino Royale o X-Men: First class) y supone el regreso del buen cine palomitero por excelencia a nuestras salas. La prueba de ello: nunca antes un film de superhéroes había gustado a un conjunto de edades y estilos de público tan dispar.

[ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/05/15/los-vengadores-humor-sin-sonrojo/]

9 .- Intocable (Oliver Nakache, Eric Toledano) –  El difícil logro que es hacer reír  

En cierto modo no hay nada de sorprendente en la aparición de una pieza como Intocable:

Ahí están  los franceses con su buen cine de siempre. Pero yendo un poco más lejos, el hecho es que ni los mismos franceses consiguieron con Bienvenidos al Norte llegar a un público dvd-intocabletan extenso como lo han hecho con la muy admirable Intocable. Por ello es justo decir que gracias a Oliver Nakache y Eric Toledano la buena comedia ha vuelto a las pantallas. Es cierto que nuestros envidiables vecinos nunca han abandonado del todo al cine cómico, obsequiándonos con deliciosas piezas como Besen a quien quieran, Un engaño de lujo o la ya mencionada Bienvenidos al Norte.

Pero estas últimas no dejan de ser películas ajenas al arte popular, algunas de ellas más exitosas que otras, pero cuya existencia solo se esfuerzan por reivindicar ciertos críticos y cinéfilos. En cambio, con el estreno de la película que nos ocupa, el espectador ha acudido a las salas de cine como si de un film norteamericano estándar se tratara, y lo mejor de todo es que lo ha hecho para visionar una comedia cuya notable proporción entre éxito y calidad no se daba desde hacía años. A decir verdad, no recuerdo un triunfo como este del cine francés desde Amelie, como tampoco recuerdo una comedia para todos los públicos tan buena desde hacia años. ¡Viva el cine francés, viva la buena comedia!

8 .- Amor Bajo El Espino Blanco (Zhang Yimou) … y no menos difícil, un buen romance

Parece que por fin volvemos a situar a Zhang Yimou en el lugar que le corresponde. Tras su momentáneo desplazamiento de las salas para orquestar el apartado visual de los juegos olímpicos de su país natal, nadie parecía acordarse del talentoso director que en otros tiempos nos trajera joyas tan reivindicables como multitemáticas. En mi opinión ya había demostrado seguir siendo el talentoso director de siempre con su brillante adaptación Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos. Pero es cierto que con Amor bajo el espino blanco ha conseguido una cinta más reflexiva y de mayor profundidad bastante meritoria.

Ya hacía demasiado tiempo que al adjetivo “romántico” lo acompañaba un tono peyorativo por ser asociado a la sensiblería y superficialidad. Lo triste es que tal prejuicio está justificado, puesto que ha pasado largo tiempo sin que el cine nos presentara una buena historia de amor que no produjera vergüenza ajena (la última que me viene a la cabeza es El fin del romance, de Neil Jordan, sin contar excepciones independientes como Jane Eyre). Por ello es un placer descubrir tan hermosa pieza como el penúltimo trabajo del director de Hero.

No nos queda más remedio que quitarnos el sombrero ante una fantástica película romántica que alterna a la perfección la narrativa oriental con la hollywoodiense y de la que resulta una bella historia de amor al estilo más clásico sin tener por ello nada que reprocharle. Vuelve el romanticismo mediante el regreso de un gran director.

7 .- Skyfall (Sam Mendes) Añadamos algo de complejidad al asunto

Hay que reconocer que dirigir la tercera entrega de la franquicia James Bond protagonizada por Daniel Craig era una apuesta difícil. Después del radical giro de conceptos tomado en Casino Royale (grata sorpresa para muchos e imperdonable cambio de estilo para tantos otros) y de la general decepción producida por Quantum of Solace, parecía difícil encontrar un camino que recuperara al antiguo personaje sin caer en el error de su inmediata predecesora y al mismo tiempo seguir el camino abierto por el nuevo actor, sin tampoco repetir las fórmulas de la primera. La apuesta de Sam Mendes ha consistido en reinventar.

No se trata de una reinvención del género de acción ni tampoco de una nueva forma de desarrollar las secuencias trepidantes, pues el tratamiento de las persecuciones y peleas apenas presenta nada de especial. Más bien se trata de un nuevo punto de vista hacia los personajes: aun estando lejos de presentar una gran evolución o profundidad de personalidades (faltaría más, no olvidemos cual la pieza de la que hablamos) los protagonistas parecen por primera vez tener un pasado responsable de su carácter y conducta.

Así es como Sam Mendes consigue un mayor peso en las peripecias bondianas y dota su obra de un envoltorio oscuro formado por incontestables dilemas éticos; y también mediante el cuestionamiento de la legitimidad de los personajes principales frente al razonable comportamiento de sus antagonistas. Por primera vez conocemos parte de la personalidad de Bond sin que ello altere su clásico carácter heroico y sentimos que la aventura transcurre tanto por fuera como por dentro de los personajes.

6 .- Marley (Kevin MacDonald) – ¿Y por qué menos aventuresco por ser real?

Llevo años insistiendo en que el documental forma parte del cine de igual manera que lo hace la ficción. Es difícil dar a entender que los reportajes televisivos de animales y programas sociales de corta duración carentes de protagonista, tres actos e incluso en ocasiones de conflicto (como los de 30 minuts o Callejeros) no forman parte de este género. Para aquellos que aun no lo vean claro, e aquí un buen ejemplo de cine en estado puro perteneciente al documental.

Marley es una película de tres actos con un protagonista que tiene un claro objetivo (ojo: con ello no pretendo decir que allí donde no estén protagonista y objetivo no pueda hablarse de documental, como tampoco puede decirse tal cosa de la ficción), y el recorrido que este hace para lograr su cometido no es distinto al de cualquier personaje de una buena película de aventuras. Tiene momentos cómicos, momentos emotivos, momentos emocionantes y momentos tristes. Apetecible a toda hora y de fácil digestión, un paso adelante para el documental.

[ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/08/13/reyes-de-la-transparencia-3/ ]

5 .- La Vida de Pi (Ang Lee) – … y hablando de realidad, el agridulce placer de vivir

La vida de Pi - Trailer
Hasta ahora hemos hablado de aventuras, comedia, romanticismo, acción y documental, cinco tipos de cine de los que este año hemos podido disfrutar (alguno por primera vez en mucho tiempo) mediante (más de) cinco notables películas. Pues bien, del mismo modo que diferenciamos entre acción y aventuras aunque se trate en ambos casos de puro entretenimiento y a pesar también de que en ocasiones estos se entremezclen, igualmente podemos distinguir la simple película de aventuras de la cinta de aventuras reflexiva, como podrían calificarse a El hombre que pudo reinar, Forrest Gump o El paciente inglés.

Durante mucho tiempo lo más parecido que hemos tenido a este género han sido las (magníficas) películas de Pixar, de las que cabe destacar (dentro del estilo mencionado) Buscando a Nemo, Wall-e, Up, Los increíbles o Toy Story 3. Ellas han sido un importante sucedáneo multigenérico, pero tristemente, al tratarse de films de dibujos animados no han supuesto un antes y un después como lo habrían hecho películas de imagen real (un tema sin duda de puro prejuicio, pues en mi opinión en algunos casos hablamos de auténticas obras maestras). Pero parece ser que empezamos a recoger sus frutos: es inevitable encontrar parte de ese estilo que alterna malabarismos narrativos con una demoledora profundidad en el último film de Ang Lee.

Así es como el trabajo de muchos años mediante películas dirigidas a un público más reducido, como las acabadas de mencionar (sí, lo se, todas ellas muy conocidas, pero por desgracia más de la mitad de su público las ha visto creyendo encontrarse ante cine para niños), y otras como Big Fish (a la que le pasa algo muy parecido a las de Pixar por tratarse de cine fantasioso), El rey pescador o Expiación nos ha llevado a una cinta dirigida a todos los públicos de la que niños y adultos pueden disfrutar sin necesidad de apartar la vista de la pantalla en ningún momento.

[ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/12/06/imagenes-con-valor-oculto/ ]

4 .- Los Descendientes (Alexander Payne) Más agrio que dulce: tristes episodios de la vida

los_descendientes_11787Esta vez sí, hablamos de un género que nunca ha desaparecido de la taquilla. Lo hemos encontrado en el cine más comercial de Spielberg y en los experimentos más morbosos del cine independiente de Lars von Trier. Se trata del drama, no siempre con final trágico y tal vez en ocasiones con determinadas secuencias cómicas e incluso un desenlace en cierto modo optimista, pero drama después de todo. Hablamos de un estilo camaleónico con infinitas posibilidades, de características difuminadas y moldeable como pocos. El mérito de esta película está, precisamente, en cómo un film cuyo género consigue hacerse notar con tanta facilidad logra destacar por encima del resto.

La novedad se encuentra en su curioso cruce entre cine independiente al estilo de Juno o Up in the air y el drama familiar por momentos tan parecido a Secretos y mentiras como a la más comercial (aunque no peor) La tormenta de hielo. El resultado es un profundo viaje emocional que toma prestados elementos del clásico drama para toda la familia (como podrían ser American Beauty  o La fuerza del cariño) y también del más crudo realismo del cine independiente semejante al de Mike Leigh o Todd Solonz. En cualquier caso, una película altamente recomendable que conmueve y entristece de igual manera que provoca sonrisas y transmite optimismo.

3 .- Millennium (David Fincher) Distracción a modo de sedante

Encontramos aquí otro género cinematográfico muy echado de menos en los últimos años.

Digámoslo ya, Milenium es un impecable thriller sólido y contundente presentado como una pieza comercial hecha a la antigua usanza: relato genérico cuyo propósito no es otro que entretener pero dotado de un amplio abanico de personajes profundos y bien perfilados así como también de una interesante trama que en ningún momento menosprecia al espectador.

David Fincher nos presenta un magnífico trabajo cuidado hasta el último detalle, de elegante puesta en escena y con una dirección sorprendentemente contenida que nada tiene que ver con el dinámico Fincher de The Game o El club de la Lucha. Una película, en definitiva, de buenos y malos, pero que trata a unos y otros con el mismo respeto de forma a caso parecida a como ya lo hiciera en Se7en.

De fotografía impecable y con una composición de planos tan detallada como transparente, el director de Zodiac nos ofrece una obra hecha para ser disfrutada como lo estuviera en su momento El padrino (salvando las distancias) y en cierto modo parecida a la más reciente El Topo (en tanto que pieza de entretenimiento narrada con ritmo pausado y dotada de cierta profundidad).

2 .- La Cueva de los Sueños Olvidados (Werner Herzog) Y una vez recuperados, reflexionemos

No podía faltar en esta lista la película anual cuya profunda reflexión bastara para deslumbrar a todo tipo de pieza cinematográfica aun siendo vista por unos pocos. Más arriba hablábamos de cómo el documental puede presentarse con características narrativas no distintas a las del cine de ficción dispuesto a entretener a todos los públicos. En este caso hablamos de una pieza que está mucho más allá de su condición no ficcionada como el año pasado lo estuvo El Árbol de la Vida de cualquier género mencionable.

Herzog nos ofrece una visita por la cueva Chauvet mediante la cual nos deleita con una bella reflexión espacio-temporal con tintes existencialistas. Esta vez las características del documental no solo demuestran estar a la altura del mejor cine de ficción, sino también ser capaces de lograr un viaje trascendental metafísico comparable con cualquier otro tipo de arte. El mejor testimonio histórico cinematográfico hasta la fecha y una de las más profundas y hermosas reflexiones realizadas en cualquier película.

[ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/06/27/la-cueva-de-los-suenos-olvidados-3d-reinventado/ ]

1 .- Los Miserables (Tom Hooper) Armémonos con todo lo aprendido y a disfrutar

Bien. Hemos cogido a Los vengadores y nos hemos quedado con su aire aventuresco para luego añadirle un poco de la comedia políticamente correcta de Intocable, cierta poesía dramática de Amor bajo el espino blanco, un mínimo de profundidad de personajes gracias a Skyfall y una estructura clásica de tres actos con protagonista y objetivo cedida por Marley. Así hemos llegado a una interesante mezcla antes definida como cinta de aventuras reflexiva: La vida de Pi.

A continuación realizamos el proceso inverso como si de una dispersión de géneros se tratara: nos desprendemos de la aventura y dejamos al drama, puesta en escena y profundidad como sostén principal de la historia, con lo que llegamos a Los descendientes. Luego eliminamos de la historia todo tipo de drama obligando a que puesta en escena y profundidad se hagan cargo de todo, de lo que resulta la más que entretenida Milennium. Y en un último gesto nos despojamos de la puesta en escena quedando la profundidad como columna vertebral de la historia, multiplicando por diez su presencia en La cueva de los sueños olvidados para cubrir los huecos dejados.

Lo que viene a continuación es precisamente esto: un despojo de todo artificio innecesario que hasta ahora se haya empleado como gancho comercial permitiendo así a fotografía, montaje y puesta en escena estar al puro servicio de una narración cuya fuerza y profundidad es suficiente para llegar a todos los públicos de forma sencilla pero indudablemente tajante, como pasara años atrás con Amadeus o Las amistades peligrosas.

Y sumando de nuevo los tres últimos géneros mencionados, esto es, el emotivo drama de Los descendientes, la impactante puesta en escena de Milenium y la absorbente profundidad de La cueva de los sueños olvidados encontramos el film del año, el regreso definitivo de la calidad sin “peros” a las salas de cine mediante una fantástica pieza de drama social para el todos los públicos. Encontramos, en fin, Los Miserables.

[ Crítica en: http://cinemaspotting.net/2012/12/28/el-regreso-de-la-calidad/ ]

Sèries Imprescindibles

Més d’un cop, conscients de la meva afició per les sèries, la gent em pregunta: Pol, què he de veure?

Fa temps que tenia pensat fer una llista de sèries top, aquelles absolutament imprescindibles que crec que hauria de veure tothom. Aquí no valen preferències ni gèneres: les heu de veure. Són recomanacions absolutes, el que jo anomeno obres mestres.

Totes s’han acabat, o sigui que són fàcils d’aconseguir. No sóc partidari de recomanar sèries en emissió, perquè és probable que acabin malament, que 2 temporades siguin genials i 2 horribles, etc.

L’única excepció és Breaking Bad. Li queden 8 episodis i tinc tant confiança en Vince Gilligan que dubto molt que la sèrie no acabi mereixent un lloc a la llista.

De la majoria no n’he escrit res, espero fer-ho en breus.

AQUÍ teniu la llista. És una pàgina del blog, així que hi podeu accedir sempre, és a la part superior, a sota del logo.

La millor del 2011: “Senna”

It was pure driving, pure racing… There wasn’t any politics; no money involved either, so it was pure racing. – Ayrton Senna

La meva pel·lícula preferida de l’any 2011 és el documental Senna, d’Asif Kapadia. Tracta sobre la vida d’Ayrton Senna, considerat un dels millors pilots de Fórmula 1 de la història; i una figura que ha esdevingut mítica degut al seu caràcter dins i fora la pista i a la seva mort prematura en una accident de carrera.

El documental es va estrenar als cinemes en una versió d’1h 40m, tot i que jo he vist una versió del director que dura unes tres hores: us recomano que busqueu per la xarxa aquesta última versió. No li sobra ni un minut, i sincerament, no sé què li van retallar a la que es va estrenar als cinemes. Les tres hores passen volant, i quan s’acaba un es queda amb ganes de més.

És una producció de factura absolutament impecable. El primer que sobta és la banda sonora original, composada per Antonio Pinto. Sona en els moments adequats i el director en cap moment n’abusa, cosa que podria semblar fàcil tenint en compte la qualitat de la partitura i la dificultat de muntar un documental vertebrat per imatges d’arxiu.

Senna s’estructura d’una manera força convencional: cronològicament, explica l’arribada del pilot brasiler a l’elit de la Fórmula 1, i la seva evolució com a esportista i com a persona; fins a l’accident sobtat que el va matar. Kapadia combina imatges d’arxiu i entrevistes amb la naturalitat d’un gran documentalista; la història és interessant però el plus que hi aporta el muntatge és remarcable, dinàmic però parant-se en els moments importants.

Les imatges d’arxiu són d’alta qualitat; les carreres són espectaculars gràcies a la vista des de dins del cockpit. La mescla de so és un dels punts forts de Senna, i en les carreres brilla amb tota la seva força. En la perspectiva des de dins del cockpit, el so és atronador, realment impressionant. És una llàstima que sent tan emocionants i estant tan ben presentades, no n’hi hagi gaires; i en la majoria s’hi passa molt de puntetes; sense deixar del tot clar perquè Senna va guanyar o deixar de guanyar, quina era l’estratègia, el clima, …

Les entrevistes són a personatges extremadament ben trobats; periodistes anglesos, americans i brasilers. Però la columna vertebral del documental, així com el punt de màxim interès de la vida esportiva de Senna és el seu duel amb el francès Alain Prost. Aquest enfrontament té una història i una narrativa cinematogràficament immillorables, pròpies d’una pel·lícula d’èxit esportiva d’aquelles que tots hem vist; però encara millor. Les imatges d’arxiu de Senna i Prost són abundants, però el veritable mèrit del documental és que compta amb una entrevista extensa amb el mateix Prost, que Kapadia va intercalant allà on cal. Prost parla sense embuts i en ocasions es nota que té certa rancúnia per alguns incidents amb Senna, normal quan el pique va assolir les dimensions que va assolir. És profundament interessant i emocionant sentir i veure la història d’aquest duel esportiu que en més d’una ocasió es va tornar personal. Van ser els dos millors pilots del circuit durant anys, fins i tot van arribar a ser companys d’equip a McLaren, sota les ordres de Ron Dennis. Aquest últim també és entrevistat, no tan extensament; a més sembla que en més d’una ocasió es mossegui la llengua. És comprensible, perquè com a cap d’equip de Senna i Prost, havia de mirar de resoldre els nombrosos conflictes interns; convertint-se en una mena de pare. L’estima que tenia (i té) pels dos pilots queda patent en el documental. Però bé, queda clar que Kapadia ha tingut l’encert de comptar amb protagonistes importants de la vida de Senna, complementant-ho amb periodistes i entesos de la F1.

Una de les pors que tinc en aquests documentals sobre una persona és que se’l glorifiqui en excés. Personalment abans de veure el documental no coneixia la història de Senna, gairebé no sabia ni qui era: només un pilot molt bo que va morir en un accident. En aquest cas, no crec que la glorificació existeixi. Veient la pel·lícula, els entrevistats coincideixen en que era un gran pilot, un dels millors; tot i que com a persona podia ser un pèl especial: molt catòlic, amb una gran preocupació per la vida i la mort, amb canvis d’humor inesperats. Aquesta mística es torna especialment interessant en els últims compassos del documental i de la vida d’Ayrton Senna: en els darrers anys de la seva carrera, experimentava una severa preocupació per la seva seguretat i la seguretat del món de la F1. D’alguna manera, la seva percepció era que algun dia moriria a la pista; i així va ser. Veure les seves entrevistes i declaracions és especialment pertorbador per l’espectador, que ja sap que Senna va morir en un accident. D’alguna manera, el veiem preveure o intuir la seva mort.

Aquest misteri i imprevisibilitat sobre el comportament i la vida privada de Senna està especialment ben establert per com el director mostra les seves relacions de parella, efímeres i la majoria amb models i actrius… Els minuts dedicats al seu affaire amb Xuxa són especialment divertits, a més, la relació ajuda a sedimentar l’estatus d’icona brasilera de Senna; perquè Xuxa ja era una personalitat destacada de Brasil, cara visible d’un programa infantil mundialment famós.

Perquè en el documental no se’l glorifica en excés, però sí se l’enfoca com un heroi nacional de Brasil, una mena d’ídol de masses i de mirall per tota la joventut brasilera. Intel·ligentment, Kapadia no es para massa estona en els orígens de Senna que potser ens ajudarien a entendre el seu comportament: fill de família rica, amb totes les facilitats per arribar on volia, sempre comptant amb el suport dels pares i tots els que l’envoltaven. Sí que es para en la vessant humanitària del personatge, preocupat per la pobresa de Sao Paulo; va fer diversos donatius un cop al cim de la seva carrera. També és un detall que ho mantingués en secret, i no en fes propaganda com molts dels famosos rics de l’actualitat.

En fi: és un documental impecable, perfecte. Les meves paraules no fan justícia a la qualitat de l’obra, i tampoc en vull parlar gaire: l’heu de veure. La història que explica és absolutament cinematogràfica; i al ser real, el seu efecte dramàtic és tan intens que a l’espectador li és impossible desconnectar un sol minut. És entretingut, profund, emocionant i dinàmic. Cap pel·lícula del 2011 m’ha absorbit durant tres hores i m’ha explicat tan bé una història tan fascinant, que a més, és real. I és per això que considero Senna la millor pel·lícula de l’any 2011.

(NOTA: PODEU VEURE LA RESTA DEL TOP-10, AQUI I AQUI)

Top 10 del 2011, 5-2

Un altre debut meritori, aquest cop una peça d’autor sobre la crisi escrita i dirigida per J.C. Chandor. Juntament amb Red State, va ser de les més destacades de Sundance 2011; i una de les que ha arribat més lluny quant a recaptació i reconeixement crític (nominació a l’Oscar per millor guió original, per exemple).

Margin Call ens transporta a l’interior d’una gran firma d’inversions financeres de Wall Street (com podria ser Lehman Brothers) el dia abans de l’eclosió de la crisi, i les decisions que es van prendre quan la fallida era imminent. Al contrari que Inside Job, la pel·lícula de Chandor no pretén ser una radiografia de la crisi ni una crítica unidireccional cap als taurons de Wall Street: simplement és un drama d’oficines collonut que es situa en l’esmentat període de temps. Sí que provoca reflexió i dóna alguns detalls econòmics menors; però l’argument està més centrat en el drama entre personatges.

Els personatges són estereotips ben definits, fàcilment identificables, molt diferents l’un de l’altre i que pretenen mostrar tot el ventall de persones que treballen en aquestes empreses (el tauró jove que només vol diners, la versió més gran d’aquest, l’ex-científic captat pel sector financer pels elevats salaris, etc.). Com a 12 Angry Men, tenir un conjunt d’estereotips tancat en un mateix espai dóna lloc a una dinàmica interessantíssima, i el que realment importa són les interaccions entre aquests personatges.

Per donar vida a aquests personatges, agafeu-vos fort: Stanley Tucci, Kevin Spacey, Paul Bettanny, Demi Moore, Zachary Quinto, Simon Baker, Mary McDonnell, Penn Badgley i Jeremy Irons. Una mena d’all-stars de la vella i la nova escola, amb alguna tria populista i popular intercalada. La majoria de minuts els juga Kevin Spacey, però al tercer quart surt Jeremy Irons per jugar els minuts decisius, i no deixa indiferent; és un monstre de la interpretació, amb una presència indescriptible que va a més a mesura que passen els anys.

Potser no queda clar el missatge de Chandor, però personalment crec que, al contrari que Inside Job, no en té cap: mostrant el comportament de cada personatge ja en té prou, i segons l’espectador s’identificarà més amb un o amb un altre. El que vol el director en aquest cas, crec jo, és que el drama que es presenta interessi i emocioni.

Piranha 3D és una mena de remake/re-imaginació d’una pel·lícula de Joe Dante (Gremlins), titulada Piranha. L’única semblança entre les dues és l’existència de piranyes assassines, que estaven contingudes degut al seu perill; però per A o per B, s’escapen i sembren el caos entre els banyistes.

En el seu dia, Piranha recollia el guant de Jaws, que convertia al tauró blanc en una màquina de matar; tot i que l’obra de Dante era tremendament inferior i no inspirava el mateix temor. Les semblances són evidents perquè els dos animals són aquàtics, i els dos directors havien d’evocar més que ensenyar degut a les limitacions de pressupost.

Piranha 3D té l’avantatge del temps, d’haver vist tots els èxits i fracassos d’aquestes versions d’animals “monstruosos”; i veient la pel·lícula és així, perquè està carregada de referències a les millors i a les pitjors del gènere. No és d’estranyar sabent qui n’és el director: Alexandre Aja, un francès apassionat pel gènere de terror que apuntava a ser un dels grans amb Haute Tension, però que no ha acabat de triomfar. El director havia demostrat amb el remake de The Hills Have Eyes que era capaç d’encarregar-se de la pròxima Piranha.

En general, Piranha 3D és un homenatge a les males pel·lícules; aquelles que de tant dolentes són bones (teoria encertadíssima de Sergi Pàmies). I, moltes vegades, ho fan de manera no intencionada. Doncs bé, la pel·lícula d’Aja és magistral perquè funciona en dos sentits: és tant dolenta que és bona, però Aja sap que això és així, i aprofundeix en aquest aspecte prenent-se el tema com una broma. És a dir, és una grandíssima mala pel·lícula, dirigida per algú que sap el que són aquest tipus de coses i alternar perfectament entre humor i terror.

L’acció es situa al llac Havasu, destinació habitual dels spring breaks americans. És a dir, aglomeració de joves en banyadors & bikinis que es reuneixen per emborratxar-se i follar. Ideal per les piranyes, no? I tant. A això sumeu-li que durant aquesta festa, un equip de producció de pel·lícules eròtiques decideix filmar unes escenes.

Si hi ha dos paraules per definir Piranha 3D, són: pits & sang. La premissa de la festa estival en un llac, de la producció d’una pel·lícula eròtica; sumada a un festival de sang i fetge a càrrec d’infinitat de piranyes. Aja no s’amaga d’ensenyar pits i culs. De fet, gran part dels extres són actrius porno que els assidus a certes webs reconeixeran fàcilment. L’estrella de la pel·lícula eròtica és l’actriu Kelly Brook, model habitual de revistes eròtiques i destacada integrant de pel·lícules de sèrie B com Three.

I és que tot el càsting és un homenatge a la sèrie B; format per actors mítics de pel·lícules clau dels 80-90 que es troben en profunda decadència (estil Nicolas Cage): Dina Meyer, Ving Rhames, Elisabeth Shue, Christopher Lloyd, Jerry O’Connell i un cameo estel·lar de Richard Dreyfuss; del que es diu que interpreta una continuació del seu paper a Jaws. Però també hi ha dos o tres grans noms de l’imaginari de sèrie B actual, que també existeix: Eli Roth, Adam Scott i Paul Scheer.

El gore és imaginatiu i divertit, i les escenes d’acció estan molt ben pensades; el director no s’amaga d’arriscar amb setpieces grans i llargues, i aprofita perfectament el pressupost: no escatima en sang ni en mutilacions, i el nombre d’extres és força respectable (qui no voldria fer d’extra en una peli així?).

Durant poc menys d’una hora i mitja, passa com una exhalació; és una de les pel·lícules que més he disfrutat dels últims anys. És admirable la cura d’Alexandre Aja al plantejar la pel·lícula, ja que tots els detalls estan perfectament pensats i responen a un ideari propi d’un fan del gènere. I és que Piranha 3D potser no és per tothom, però a alguns, ens ha tocat. Aquest paral·lelisme es pot trobar també amb The Expendables, de Sylvester Stallone; una peça de gènere dirigida als més fanàtics, que va fer les delícies d’aquests.

M’hagués agradat veure-la en un cine en 3D amb amics, però no va poder ser. Jo recomano que un dia que estigueu avorrits amb 4 o 5 amics, us la poseu.


Ilich Ramírez Sánchez és un ex-terrorista veneçolà, condemnat a cadena perpètua per actes de terrorisme. De jove va entrar a formar part del PFLP (Front Popular per l’Alliberació de Palestina), encarregant-se de diversos actes de terrorisme, el més famós essent entrar al quarter general de l’OPEC de Viena de manera violenta, agafant hostatges i matant-ne algun.
“Carlos” és el sobrenom que li van donar al PFLP per les seves arrels veneçolanes. L’historial terrorista d’aquest home és llarg i interessant. Tant és així, que aquest 2011 Olivier Assayas li va dedicar tres pel·lícules de dues hores cada una, presentades en format mini-sèrie al Canal Plus francès. També es va estrenar una versió comprimida als cinemes, que no he vist i estic convençut que és pitjor: és impossible comprimir sis hores en la meitat i no perdre detalls i escenes que potser argumentalment no són significatives, però es perden en la versió curta.
L’avantatge de l’estructura i la durada d’aquests tres episodis és que s’aprofundeix moltíssim en el personatge. La pel·lícula es centra al 100% en Carlos i l’actor que l’interpreta, Edgar Ramírez, en la que és sens dubte la millor de l’any 2011. Ramírez pateix una transformació física i intel·lectual patent a mesura que avança el metratge. A més, com que l’argument té a veure amb terrorisme internacional, es parlen diversos idiomes; i Ramírez els domina tots. El paper i la seva qualitat és comparable amb Christoph Waltz a Inglorious Basterds, que va ser premiat amb l’Oscar.

El personatge de Carlos és fascinant, i al final de la sèrie l’espectador sent que coneix les seves motivacions i la seva personalitat. Molts dels actes terroristes que s’hi veuen reflectits estan parcialment inventats, ja que per més d’un, Carlos no va ser condemnat tot i que la història i la creença popular li atribueixen a ell i al seu grup.

No es pot parlar de Carlos sense mencionar Olivier Assayas, el director. Sap donar el pes necessari a cada situació, i fuig de sentimentalismes: tot està impregnat d’un realisme i una fredor que s’agraeixen, que deixen a l’espectador reaccionar. Es podria dir que té un estil extremadament literal, centrat en l’acció i no afegint més diàlegs dels estrictament necessaris.


Fa temps, quasi als inicis d’aquest blog, vaig escriure una entrada sobre la trilogia de Pusher, que retratava la part més fosca de Copenhaguen. Són tres pel·lícules no massa conegudes, però tothom que les veu queda meravellat de la qualitat de Nicolas Winding Refn. Us recomano llegir-la per conèixer breument els inicis del director.

Des de l’última de Pusher a Drive, no es pot dir que hagi estat molt afortunat. Ha dirigit Bronson; que tot i no tenir un guió gaire suggerent ens va demostrar el potencial de Tom Hardy, i confirmava el talent visual de W. Refn.

Amb Valhalla Rising es va passar de frenada: la història del víking taciturn i mut en busca del Valhalla va tenir una rebuda pèssima per part dels crítics i dels fans més aferrissats del danès.

Drive és la seva primera incursió al cinema indie de Hollywood, i ha estat un èxit total. Amb l’ajuda de Ryan Gosling com a principal impulsor del projecte, W. Refn i ell van ajuntar un conjunt d’actors increïble, i es van basar en el llibre de James Sallis per fer una pel·lícula d’acció vintage, amb la vocació d’intentar fer un exercici de gènere convincent, com se n’estan veient últimament tants (Super 8, The Town,…).

S’ha parlat molt de la concepció del projecte i de la producció de Drive, i una de les més interessants és la idea original. Quan Gosling i W. Refn van decidir que volien treballar junts, Refn es va desplaçar a Los Angeles. Resulta que Refn no condueix, i en una ciutat com Los Angeles, tan immensa, és quasi imprescindible conduir per arribar a certs llocs. Gosling havia de fer de taxista al director, i un dia, tot conduint, els dos callats, sonava una cançó típica dels 80 (de REO Speedwagon). En aquell moment, Refn li va dir a Gosling que ja tenia la idea: la pel·lícula aniria d’un tio que condueix, escoltant aquest tipus de música. A partir d’aquí, van comprar els drets de la novel·la de James Sallis i la van rodar, segons ells, en poc menys d’un mes.

Segons el director, el guió era només un esquema, i sovint es desviaven del poc que hi deia. Per les escenes d’acció ni tan sols tenien storyboards, i només una o dues escenes estaven meticulosament planejades per la dificultat de logística de la filmació.

Sobre la pel·lícula en sí, és una delícia pels amants de l’acció. Inspirant-se clarament en el cinema d’acció dels 70-80, però alhora actualitzant-lo d’una manera difícil de concretar: Refn fa el que vol, i totes les decisions que pren són les correctes.

Ryan Gosling interpreta a un crack de la conducció, un paio que de dia és stuntman i de nit fa de conductor a qui ho desitgi (lladres principalment), establint prèviament unes normes de manera clara i concisa.

De seguida ens enamorem cinematogràficament del personatge de Gosling: fort, guapo, callat, precís, imprevisible. Si a més li afegim la seva jaqueta blanca amb l’escorpí daurat a l’esquena i l’escuradents a la boca; ens queda un personatge històric, magnètic, que les seves accions durant la pel·lícula modifiquen i desvetllen; però ens segueix fascinant. A més, als que hem vist Oldboy, quan agafa el martell a tres quarts de pel·lícula, fa que haguem de canviar el pitet en anticipació al que passarà; tenint la certesa que en mans de Refn (estudiant avançat en ultra violència, com diria l’Alex), que ja hem dit que no s’equivoca, passarà quelcom gros.

És una pel·lícula purament visual, però que incorpora una història d’amor que arriba a quasi tothom. Són dos personatges desplaçats dels que sabem ben poca cosa, però és igual, perquè a partir d’un cert punt l’argument entra en una dinàmica de conte, on es forcen els límits de la versemblança en favor del drama i d’una moralina final. És clau el treball de Ryan Gosling & Carey Mulligan que semblen tenir una química que espero retrobar en algun futur projecte.

Com a totes les obres amb un motor visual, la música és la gasolina; el factor clau sense el qual el motor no funciona. A Drive la banda sonora és de Cliff Martínez, d’estil electrònic, plena de greus i de riffs senzills; un pèl similar a The Social Network. Però més enllà de la BSO de Martínez, que és genial, el que ajuda a remarcar l’estil 80’s són les tres o quatre cançons que apareixen en els moments estel·lars, que a més tenen un paral·lelisme amb la pel·lícula: totes són actuals, però intenten rememorar la música dels 80; igual que Drive és una obra actual però ret homenatge a l’acció dels 70-80. En els dos casos, és innegable que tot i ser homenatges i remembers, pertanyen a l’època actual i tenen símbols inequívocs d’actualitat.

Drive gaudeix d’un privilegi important, que considero molt important: comença i acaba bé. L’inici (de qualsevol cosa, diria jo) ha d’interessar, captar l’atenció de l’espectador per introduir-lo en un món: Drive és l’exemple perfecte d’un inici demolidor. La primera escena és de conducció pura i dura, on es demostra el talent i la meticulositat del protagonista. No vull desvetllar el final, però també és boníssim, ple de simbolisme i essencialment visual; i deixa amb ganes de més (la pel·lícula dura una hora i mitja).

El millor que es pot dir de Drive és que té un grapat d’escenes inoblidables. Howard Hawks deia: “A good movie is three good scenes and no bad scenes.” En el cas de Drive, us asseguro que són més de tres.

Top 10 del 2011, 10-6

S’ha acabat l’any 2011, i un cop més toca fer un top amb les millors pel·lícules que he vist; estrenades a Espanya l’any 2011. Els que em coneixeu sabeu que el primer que busco en una pel·lícula és que m’entretingui, que m’emocioni, i que em provoqui ganes de reflexionar. I, generalment, i crec que tots podeu estar d’acord amb mi, les que aconsegueixen aquestes tres coses són les famoses “obres mestres” que diem tots.

Aquest any, com l’anterior, hi ha moltes pel·lícules que hauria volgut veure i no he vist, que molta gent de la que em fio molt considera remarcables: The Artist, Mission Impossible: Ghost Protocol, Jane Eyre, Project NimSuposo que algunes estaran nominades als Oscar i per tant tindré ocasió de veure-les i comentar-les.

També hi ha pel·lícules que han fascinat a crítica i públic, i en canvi a m’hi no m’han acabat de fer el pes: Tree Of Life, Melancholia i The Guard. De les dues primeres puc comprendre els elogis, i són obres artístiques brillants; visualment acollonants i amb un missatge aparentment profund que a mi no m’ha acabat d’arribar. Però si per alguna cosa no m’han agradat més, és perquè m’han avorrit moltíssim. The Guard té un tipus d’humor similar a In Bruges, que per dir-ho clar, no m’ha fet ni puta gràcia. Es vol situar a la fina línia entre la comèdia negra i paròdia del cinema negre, fracassant estrepitosament.

Una de les millors pel·lícules que he vist aquest any encara no s’ha estrenat, i és The Ides Of March, el thriller polític de George Clooney que s’estrena d’aquí a poques setmanes. En parlaré, quasi amb total seguretat, a la prèvia dels Oscars.

A la llista hi ha alguna trampeta: alguna obra que no s’ha estrenat ni té gaires aires de que s’hagi d’estrenar; però ha tingut ressò aquest 2011 i considero que n’haig de parlar ara.

He estat bastant afortunat de no veure autèntics bunyols. La única que em ve al cap és Hanna, venuda com una “perla d’acció indie”; això sí, té la que per mi és la millor banda sonora de l’any, a càrrec dels Chemical Brothers.

Mencions especials, que queden fora per poc: Tinker Tailor Soldier Spy i La Piel que Habito.


Una de les sorpreses de l’any, una peça de gènere que es pot recomanar a tothom. Si Super 8 és un retorn (i, per mi, només un retorn) a la nostàlgia dels 80 spielbergiana, Attack The Block és quelcom totalment nou, que innova i alhora referencia a les grans del gènere.

La primera escena ja demostra que la cosa és diferent: de nit, una dona passeja tranquilament pel carrer, i és assaltada per una colla de joves gamberros londinencs. Doncs bé, aquesta colla són els protagonistes, tots actors novells; desconeguts del panorama cinematogràfic, entre els que destaca John Boyega (canalitzant a un o més d’un personatge de The Wire).

A partir d’aquí, hi ha una invasió alienígena i aquests nois intentaran defensar el seu barri; sota una capa del millor humor britànic, en aquest cas a mig camí entre slapstick i stoner.

Attack The Block és divertidíssima, i les seqüències d’acció són simplement brillants: ajudades per un disseny novedós i minimalista dels aliens, que són com una mena de goril·les negres amb les dents i les urpes de color florescent.

Durant 1h 20m, és increïblement precisa: no sobra ni falta ni un minut. Acció constant, moviment continu a ritme d’una banda sonora de Basement Jaxx. La sensació final és satisfactòria. No conec ningú a qui li hagi recomanat que no li hagi agradat.

És el debut de Joe Cornish com a director, que també participa com a guionista a Tintin. Per moltes coses (pressupost, gènere, innovació, estil visual) recorda a District 9, una gran pel·lícula de ciència-ficció que ens va descobrir a Neil Blompkamp.


Quan vaig veure el tràiler d’aquesta pel·lícula, m’esperava un cagarro descomunal. Absolutament cap dels elements que s’anunciaven i s’endevinaven augurava res de bo. Una seqüela/preqüela més de The Planet Of The Apes, un desconegut a la direcció, i uns protagonistes més estrelletes que cap altra cosa (James Franco i Freida Pinto).

De fet, recordo perfectament que tota la crítica i el món del cinema es va posar les mans al cap i van menysprear les possibilitats d’aquesta preqüela. Ens vam equivocar tots de mig a mig.

Un cop va sortir la pel·lícula, a l’estiu, va ser un èxit rotund de taquilla i de crítica. Un dels aspectes més lloats, i clau de l’èxit, va ser la gran feina de Weta Workshop (Lord Of The Rings) als efectes especials, complementant una actuació magistral d’Andy Serkis; que proporciona els seus gestos i moviments a Cesar, el mico protagonista de la història, que encapçala la rebel·lió dels simis. I és que, una de les coses que em fascinen d’aquesta obra, és que el punt de vista està centrat en els micos.

L’argument desenvolupa més als simis que als humans. Sabem més coses del caràcter de Cesar i els seus companys que de James Franco & cia. Volem que Cesar triomfi, patim per ell. És especialment meritori perquè els simis no parlen entre ells, tots els diàlegs són muts, amb gestos i expressions facials.

És una de les pel·lícules d’acció destacades de l’any, tant destacada que la considero una de les 10 millors. Les escenes d’acció són sublims: estan repletes de fotogrames memorables. I és que veure a 50 micos campant lliures per San Francisco i sembrant el caos, mola. A més, des de l’òptica de la ciència ficció, l’argument no és del tot estúpid, com es podria esperar d’una peli d’acció palomitera. Es basa en drogues que fan als micos intel·ligents i té algunes coses de posar-se les mans al cap, però en última instància, res que insulti a la intel·ligència de l’espectador.



Errol Morris és un dels documentalistes més famosos i respectats del món cinematogràfic. Amic íntim de Werner Herzog, els dos van estudiar junts als Estats Units. Com a curiositat, un dia van fer una juguesca, i el que perdia s’havia de “menjar una sabata”. A priori era una broma, perquè en anglès “eat your shoe” és una expressió per dir “calla”. Però fent gala d’aquest humor tan propi de cineastes grans i provocatius com són aquest parell, Herzog ho va fer. Es va menjar una sabata en públic. En aquest vídeo podeu veure tota la història:

Morris és conegut pels seus documentals d’investigació d’estil detectivesc. The Thin Blue Line va ser l’obra que el va llançar a la fama, en que intentava demostrar que un condemnat als Estats Units era absolutament innocent. Aparentment, ho va demostrar i es va re-jutjar el cas. Què més es pot demanar d’un documentalista? Indagar sobre un tema amb tal ganes, serietat i profunditat, i aconseguir deixar en ridícul a tot el sistema judicial i policial, treient a la llum l’autèntica veritat d’un cas; crec que és meritori i per això aquest senyor mereix tot el meu respecte.

Aquests dos paràgrafs anteriors són el poc que sé sobre Errol Morris, ja que no he vist cap dels seus documentals i abans de veure Tabloid no sabia qui era.

Tabloid no s’ha estrenat a Espanya ni crec que ho faci, però com que a nivell crític ha tingut ressò aquest any, i a més ja es pot trobar en DVD, em sembla adequat parlar-ne ara.

La premissa de Tabloid és d’aquelles que impacta: una beauty queen americana rapta i viola al seu aparentment dòcil marit, un mormó aferrissat i tranquil de Utah. Tot això, presumptament.

El documental és pura investigació: un muntatge de diferents entrevistes a personatges implicats en la història, que responen a desvetllar el misteri al voltant d’uns fets tan sòrdids i increïbles.

El motor d’aquesta història és la protagonista del rapte/violació, Joyce McKinney, que és una mina: tant per la seva manera de parlar com per la imatge que té d’ella mateixa. El seu testimoni contrastarà amb els altres, que tenen una imatge totalment diferent d’ella i del que va passar.

El nom del documental, Tabloid, es fa ressò del tractament mediàtic que va tenir Joyce McKinney i aquesta història. Un “tabloid” és tot aquell diari de premsa groga; per exemple el Daily Mirror del Regne Unit.

Tabloid funciona com el que és, un documental d’Errol Morris sobre una història de premsa groga: el titular sorprèn i impacta, i el talent del cineasta ens condueix a través de la història de manera magistral, i sobretot, entretinguda i absorbent.


Never Let Me Go va ser una de les sorpreses més agradables de l’any passat. És l’adaptació d’un llibre del mateix títol escrit pel japonès Kazuo Ishiguro. És un melodrama amb rerefons de ciència-ficció, al més pur estil Gattaca.

A grans trets, l’argument gira al voltant de tres personatges i la seva relació des que són petits fins a la seva vida adulta. Això, presentat en una realitat alternativa que permet la creació d’una mena de clons; de dobles perfectes d’una persona. Així, quan aquesta persona necessita el transplantament d’algun òrgan, es recorre a aquest doble. Plantejament inicial idèntic a The Island de Michael Bay; i és que aquesta última es va inspirar en la novel·la d’Ishiguro (tot i que, casualment, enlloc es cita que sigui inspiració directa; com sol passar en el món del cinema on molts cops les influències són còpies).

Doncs bé, aquest trio de personatges són clons, i han nascut amb el simple propòsit de ser un recanvi d’òrgans per algú altre. La pel·lícula es desenvolupa en gran part al Regne Unit, en concret a Hailsham, un internat on s’eduquen aquests nens; i un cop arriben a un nivell de plenitud física, en surten; evidentment condicionats per l’educació de Hailsham.

Els nens, però, no tenen ni idea de la seva condició de clons. A partir d’aquesta situació inicial es desenvolupa una complicada i reposada reflexió sobre la condició humana, i en menor mesura sobre com l’educació i les mentides poden condicionar l’evolució de la personalitat.

El trio protagonista està interpretat, en edat adulta, per tres actors britànics en clara progressió ascendent: Keira Knightley, Andrew Garfield i Carey Mulligan. Em sembla importantíssim recalcar la feina dels tres actors que interpreten als personatges en edat infantil, que fan també un treball colossal: Izzy Meikle-Small, Charlie Rowe i Ella Purnell.

És la segona pel·lícula de Mark Romanek, un reputat director d’anuncis i videoclips conegut per les seves esplèndides composicions de plans. Aquí, d’un plantejament de ciència-ficció, aconsegueix crear un drama letàrgic i intens que a mesura que transcórren els minuts agafa més pes emocional, fins arribar a un final tremendament trist i depriment; que es guanya amb tot el bon treball que fa amb la premissa inicial. Ritme lent i plans llargs, en aquest cas un encert absolut que recolza perfectament l’actuació de Carey Mulligan, que com a Drive, sembla brillar en les escenes en que no ha de dir res, i ha d’evocar sentiments amb el seu gest i la seva mirada.


L’evolució del britànic Danny Boyle des de la seva eclosió amb Trainspotting és força qüestionable: The Beach, 28 Days Later, Millions, Sunshine i Slumdog Millionaire. Es pot defensar que no ha abandonat mai el cinema indie, però d’alguna manera les seves últimes obres no són tan encertades. Slumdog Millionaire va guanyar una pila d’Oscars, senyal que s’està fent algunes coses bé i altres molt malament: vol dir que el cinema de Boyle s’ha convertit en quelcom mainstream, multipremiable… I és que l’argument de Slumdog dista molt de Trainspotting o pel·lícules de gènere com 28 Days Later i Sunshine: la història de dos nens indis i la seva evolució vital fins a l’adolescència, tot sota el vel d’un conte de fades i unes situacions absolutament forçades. Això sí, va ser la pel·lícula que ens va descobrir a Freida Pinto, una de les dones més guapes del Hollywood actual.

Tot i així, és un director amb un estil dinàmic, que aconsegueix reinventar-se segons el gènere que tracta.

127 Hours està basada en la història real d’un alpinista (Aaron Ralston), que, anant sol per les muntanyes rocoses de Utah, cau per un forat i queda atrapat amb una roca que no el deixa moure una part del cos. Aquest alpinista és James Franco, un dels nens guapos de Hollywood que des de Freaks & Geeks està cridat a ser un dels escollits d’aquesta nova fornada encapçalada per Michael Fassbender, Ryan Gosling i Carey Mulligan. És un paper perquè Franco brilli, ja que quasi tot el metratge transcorre amb Ralston atrapat a la roca.

Aquí és on brilla el dinamisme de Boyle: recorre a infinitat de trucs visuals, des de somnis, al·lucinacions, sota la forma de muntatges multi-càmera, muntatges temporals, i música que va i ve sense tenir un estil concret. És, per entendre’ns, tot el contrari de Buried. A Buried, Rodrigo Cortés ens tancava una hora i mitja dins del taüt amb el protagonista. A 127 Hours, en canvi, hi podem trobar tots els trucs possibles.

Brilla el dinamisme de Boyle però també la seva creativitat: hi ha més d’un pla que no es veu habitualment, i situacions que no es repeteixen gaire a altres pel·lícules.

Deixant de banda la direcció, la història té una força monumental. En el fons, com es pot anticipar, és una història sobre la vitalitat i la capacitat de l’ésser humà per superar-se a si mateix (que tant agraden als Oscar). Faria una doble sessió magnífica amb el documental Touching The Void, també d’alpinisme. Les seqüències finals són tremendament angoixants, la més famosa de la pel·lícula és absolutament genial en tots els sentits, i un cop més la mà de Boyle és un factor clau.

Si en alguna cosa s’equivoca Boyle és en menysprear l’intel·ligència del públic, remarcant massa sovint el missatge i l’arc de transformació de Ralston, pintant al personatge d’una manera massa absoluta i simplista. És per això que algunes al·lucinacions que ens ajuden a conèixer al personatge són ridícules per lo innecessàries i previsibles (en el mal sentit) que són.